Aquí está la letra de las alabanzas que cantaremos hoy.
Canciones
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Las inscripciones ya están abiertas. El nuevo semestre de nuestra escuela bíblica en línea Fundamentos Ministeriales comienza el 19 de agosto, y queremos ver a nuestra congregación bien representada.
«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.» — 2 Timoteo 2:15
Hermano, hermana: este llamado no es solo para pastores o líderes. Es para el que enseña a los niños, para el que dirige algún grupo, el que intercede, que sirve el agua, para el que quiere entender mejor lo que cree y para el que simplemente tiene hambre de la Palabra. Un creyente bien formado edifica a toda la iglesia. Si Dios ha puesto en ti el deseo de crecer, este es el momento de dar el paso.
Beca del 50% para todos nuestros miembros
Todos los miembros de Ríos al Desierto pueden estudiar con una beca del 50% sobre el costo normal. Los cursos tienen un costo regular de entre $650.00 y $750.00 MXN; con tu beca pagarás únicamente la mitad.
Para obtener tu descuento, regístrate en la página, realiza el 50% del pago marcado y escríbenos un mensaje para confirmar tu beca. Si tienes cualquier duda, acércate con los pastores, quienes con gusto, te apoyarán.
Algunos de los cursos de este semestre
- La Vida de Cristo — un recorrido por los Evangelios siguiendo los pasos del Señor.
- El cristianismo victorioso — cómo vivir en la victoria que Cristo ya ganó.
- Los Pactos — la columna vertebral de toda la historia bíblica.
- Descubre tu destino — el propósito de Dios para tu vida y tu servicio.
- Teología Sistemática I — las grandes doctrinas de la fe, ordenadas y claras.
- Vista General del Antiguo Testamento I — el panorama completo, de Génesis en adelante.
También se ofrecen Vista General del Antiguo Testamento II, Vista General del Nuevo Testamento II, Teología Sistemática II, Roles y relaciones sociales, Ortografía y redacción académica y Orientación académica.
¿Cómo son las clases?
El programa es 100% en línea. Las clases son en video y las tomas en los días/horarios que más te convengan. Calcula unas 2 a 3 horas por semana por curso. Durante el semestre hay algunas reuniones por Zoom para orientación y para convivir con los demás estudiantes.
No lo dejes para después: inscríbete hoy en FundamentosMinisteriales.org
¡Felicidades a los que cumplen este mes! Celebramos contigo la bondad de Dios hacia tu vida.
- 5 de agosto — Angélica Mendoza
- 12 de agosto — Alejandrina Bautista
- 14 de agosto — Enoc Orozco M.
- 22 de agosto — Aldo Horta
- 24 de agosto — Majo García Vargas
- 28 de agosto — David Lont
¡Que el Señor les bendiga grandemente! Si conoces a alguien más que cumple este mes, favor de avisarnos.
Hoy, 2 de agosto
| Área | Persona(s) |
|---|---|
| Sillas | Rich y Paco |
| Ujieres | Andrea y Madai |
| Programa | Adriana |
| Alabanza | Zabdi |
| Niños | Claudia y Ricardo/Belém |
| Agua | Licho con Beto y Jenny |
Próximo domingo
| Área | Persona(s) |
|---|---|
| Sillas | José Antonio, Alexis, Shadai |
| Ujieres | Javier y Alma |
| Programa | Fernando |
| Alabanza | Ricardo/Zabdi |
| Niños | José Antonio y Karelia |
| Agua | Alma |
También puedes descargar el calendario completo aquí: Participaciones agosto
Boletín semanal
Cada semana estamos publicando un boletín y entregándolo de forma impresa durante la reunión. También lo puedes consultar aquí: Boletín Semanal
Artículos
Todos cargamos historias que no entendemos. Personas que nos hicieron daño, planes que nunca se materializaron, enfermedades que llegaron sin aviso, puertas que se cerraron justo cuando parecían abrirse. El enemigo quisiera usar cada una de esas cosas para robarnos la fe, dañar nuestro testimonio y apartarnos del propósito de Dios. Pero la Escritura nos enseña algo distinto: Satanás nunca tiene la última palabra.
Hay un versículo que resume esto muy bien. Cuando José por fin se dio a conocer a los hermanos que lo habían vendido, les habló de la providencia: «Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo» (Génesis 50:20). Ahí encontramos tres realidades. 1) Hubo una intención humana —y detrás de ella, un ataque contra la familia por medio de la cual Dios cumpliría sus promesas—. 2) Hubo un propósito divino, porque Dios no aprueba la maldad ni es autor del pecado, pero ninguna estrategia del enemigo lo saca de su trono. 3) Y hubo un buen final que alcanzó mucho más lejos que la comodidad de José: se preservaron vidas.
Esa misma historia se repite a lo largo de la Biblia. La envidia de sus hermanos tramó la muerte de José, y la cisterna terminó siendo el camino hacia el palacio. Amán quiso exterminar a todo un pueblo, y la horca que preparó para Mardoqueo fue la que lo derrotó a él; mientras tanto, Dios ya había puesto a Ester en el lugar preciso, y ella respondió con ayuno, valor y obediencia. Saúl persiguió a David por años, pero el desierto fue la escuela donde Dios formó el corazón del futuro rey. Dos veces David pudo tomar el reino por su propia mano, y las dos veces esperó a Dios.
Luego está la cruz, donde todo esto llega a su culminación. La maldad humana y la oposición espiritual se unieron contra Jesús. Herodes, Pilato, los gentiles y el pueblo, todos estaban del mismo lado. Pero sin saberlo estaban cumpliendo el plan que el Padre había determinado de antemano. La cruz se convirtió en perdón. La tumba se convirtió en el lugar donde Dios manifestó el poder de la resurrección. El aparente triunfo del enemigo se convirtió en su derrota. Si Dios convirtió la cruz en salvación para el mundo, podemos confiar en que ninguna oposición tiene la capacidad de destruir su propósito en nosotros.
¿Qué hacemos, entonces, mientras estamos en medio de la contradicción? La respuesta bíblica no es negar la realidad, ni renegar, ni reclamar. Es entregarle a Dios nuestra causa y guardar el corazón, porque el ataque del enemigo busca producir miedo, amargura y venganza. «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal» (Romanos 12:21). Es seguir haciendo el bien aunque todavía no veamos el resultado, como José que siguió sirviendo a Potifar, y aún en la cárcel, y Cristo que, cuando lo insultaban, dejaba su causa en manos de Dios. Es permitir que la prueba se convierta en testimonio, como le ocurrió a Job.
A veces una puerta cerrada nos protege de un camino equivocado; una demora forma paciencia; una injusticia nos coloca donde podremos ayudar a otros. No todas las situaciones terminarán como las imaginamos, pero todas pueden ser entregadas al Dios que juzga con justicia. «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Romanos 8:28).
El enemigo puede atacar, pero no puede escribir el final. Las personas pueden oponerse, pero no pueden cancelar el propósito de Dios. Las circunstancias pueden cambiar, pero Dios permanece fiel. Él siempre es bueno, y tiene el control en todo momento.
El pasado 30 de julio celebramos con gran gozo la graduación de 21 líderes de iglesia en Kibaale-Kagadi, Uganda. Después de meses de estudio y preparación, estos hermanos regresan a sus comunidades listos para pastorear, enseñar y servir, llevando el evangelio a muchas familias y congregaciones.
Damos gracias a Dios por cada uno de ellos y por el fruto que este ministerio sigue dando en Uganda.
Benon escribe: «Gracias a Dios. Hoy, 30 de julio de 2026, hemos graduado a 21 líderes de iglesia en Kibaale-Kagadi. Muchísimas gracias por su apoyo. Con mucho amor, Benon y Hannah.»
Para muchos, «adoración» trae una imagen a la mente: músicos en la plataforma, luces, canciones antes de la predicación. Y sí, eso es parte, pero apenas es la orilla de algo mucho más hondo. La Biblia ni siquiera usa una sola palabra para describirla: halal es celebrar a gritos —de ahí «aleluya»—, yadah es extender las manos, shachah es postrarse, y proskuneo, la palabra que Jesús usó junto al pozo, significa «besar hacia», como un súbdito ante su rey. De todas ellas salen dos ideas: la alabanza declara quién es Dios; la adoración se rinde ante Él.
¿Por qué lo hacemos? Porque fuimos diseñados para eso: «Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará» (Isaías 43:21). Todos adoramos algo; la pregunta no es si vas a adorar, sino a quién. Esto es muy importante porque nos parecemos a aquello que contemplamos (2 Corintios 3:18). Si adoras el dinero, te endurecerás como el dinero; si adoras a Dios, serás transformado a Su imagen.
Dios no quiere solo el corazón en abstracto; también quiere el cuerpo. Una y otra vez en la Escritura, la obediencia física va por delante de la experiencia espiritual. Moisés sostuvo las manos en alto y el pueblo prevalecía; Naamán se sumergió siete veces sin sentir nada, hasta que al séptimo acto llegó la sanidad; los diez leprosos quedaron limpios «mientras iban». Levantar las manos, arrodillarse, cantar o guardar silencio no son fórmulas mágicas sino maneras de decirle a Dios con el cuerpo lo que el corazón ya cree.
Luego viene la advertencia, y viene del adorador más apasionado de la Biblia. David danzó ante el arca sin importarle lo ridículo, y aun así sabía que es cien por ciento posible tener toda la postura y no tener el corazón. Manos levantadas, voz afinada, pero con el corazón lejos. «Este pueblo se acerca a mí con su boca… pero su corazón está lejos de mí» (Isaías 29:13). Dios ve más allá del gesto; Él examina el corazón (1 Samuel 16:7). Por eso la actuación pregunta «¿cómo me veo?» y la emoción «¿cómo me siento?», pero la obediencia hace la única pregunta que importa: «¿qué merece Dios?» Presenta el cuerpo «en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios» (Romanos 12:1).
Esa clase de adoración, la más verdadera, muchas veces es la más difícil. Job adoró en la pérdida; Pablo y Silas cantaron en la cárcel. No se improvisa el domingo, sino se cultiva de lunes a sábado, en el auto, en la cocina, en el lugar secreto donde nadie más mira. No podemos vivir de la adoración prestada de la semana pasada. Jesús lo dijo junto al pozo: ha llegado la hora de adorar «en espíritu y en verdad», desde adentro y sin máscaras. Así que la pregunta con la que te dejamos es la misma que debemos hacernos todos los días: ¿cómo vas a adorar?
Apuntes
Declaración temática: Aunque el enemigo pueda proponerse hacer mal contra nosotros, Dios puede disponer esas circunstancias para bien y producir, por medio de ellas, vida, salvación, madurez, justicia y bendición.
I. Introducción
- Todos enfrentamos circunstancias que no entendemos: personas que nos quieren hacer mal, sueños que no se cumplen, enfermedades, oposición del enemigo
- El enemigo quiere usar esas cosas para robarnos la fe y apartarnos del propósito de Dios, pero Satanás nunca tiene la última palabra
El texto que lo resume todo (Génesis 50:20)
- La intención humana y del enemigo — «vosotros pensasteis mal contra mí»
- El propósito divino — «mas Dios lo encaminó a bien»; Dios no aprueba la maldad ni es autor del pecado, pero nada lo saca de su trono
- El buen final — «para mantener en vida a mucho pueblo»; el bien de Dios alcanza más allá de nuestra comodidad
II. Dios convierte los ataques en instrumentos de su propósito
A. José: el ataque terminó preservando muchas vidas
- La envidia tramó su muerte; lo arrojaron en la cisterna y lo vendieron como esclavo (Génesis 37:18-28)
- Esclavitud, acusación falsa y prisión parecían alejarlo de la promesa, pero eran el camino hacia el lugar que Dios había preparado
- José vio la mano de Dios detrás de una historia dolorosa: «fue Dios quien me envió a este lugar, ¡y no ustedes!» (Génesis 45:4-8)
B. Ester: el plan de Amán terminó en salvación
- La soberbia de Amán se volvió odio contra Mardoqueo y contra todo el pueblo judío
- Ester respondió con ayuno, valor y obediencia: «¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?» (Ester 4:13-16)
- La horca preparada para Mardoqueo terminó derrotando a Amán (Ester 7:9-10)
- El día señalado para su destrucción se convirtió en día de victoria (Ester 9:1-2)
C. David: la persecución de Saúl preparó el trono
- Ungido pero todavía sin reinar, pasó años escondido en el desierto (1 Samuel 23:14-17)
- Allí aprendió a depender de Dios, a dirigir hombres afligidos y a esperar el tiempo del Señor
- Dos veces pudo tomar el reino por su propia mano, y se guardó de la trampa de «tomar un atajo»
- Saúl podía perseguirlo, pero no podía cancelar la palabra de Dios
D. La cruz: el ataque del enemigo se volvió salvación
- La maldad humana y la oposición espiritual se unieron contra Cristo, y aun así la cruz estaba dentro del plan redentor del Padre (Hechos 2:23-24)
- Herodes, Pilato, los gentiles y el pueblo cumplieron sin saberlo lo que Dios ya había determinado (Hechos 4:27-28)
- La cruz se convirtió en perdón, la tumba en resurrección, y el aparente triunfo del enemigo en su derrota
III. Dios tiene el control
- La maldad humana y la oposición espiritual son reales, pero ninguna tiene la última palabra sobre los hijos de Dios (Salmos 76:10)
- Dios usa distintas circunstancias para producir distintos bienes:
- Una puerta cerrada puede protegernos de un camino equivocado
- Una demora puede formar paciencia y dependencia
- Una injusticia puede llevarnos a una posición desde donde ayudaremos a otros
- Una prueba puede convertirnos en testigos de la fidelidad de Dios
- Dios no es autor del mal ni de la enfermedad, pero cuando el mal viene, Él lo ocupa para bien
- Su propósito alcanza más allá de nuestra vida personal: José salvó a muchos pueblos, Ester a los judíos, David pastoreó a la nación, Cristo trajo salvación a todo aquel que cree (Romanos 8:28)
Recordemos: Dios siempre es bueno y tiene el control en todo momento.
IV. Confiemos en Dios cuando enfrentamos el mal
¿Qué debemos hacer cuando experimentamos adversidad y contradicciones?
A. Entreguemos a Dios nuestra causa y guardemos el corazón
- El ataque busca producir miedo, amargura y venganza (Romanos 12:17-21)
- David pudo vengarse de Saúl; José pudo castigar a sus hermanos. Ambos entregaron su causa a Dios
B. Sigamos haciendo el bien aunque no veamos el resultado
- Cristo no respondía cuando lo insultaban; dejaba su causa en manos de Dios (1 Pedro 2:20-23)
- José siguió sirviendo, David siguió confiando, Ester siguió orando y actuando con valor
C. Reconozcamos las contradicciones de la vida diaria
- Cuando alguien miente acerca de nosotros, Dios conoce la verdad
- Cuando perdemos una oportunidad, Dios todavía puede dirigir nuestro camino
- Cuando enfrentamos escasez o enfermedad, Dios puede enseñarnos dependencia y dar gracia para permanecer firmes
- Cuando el enemigo procura dividir la familia o la iglesia, oremos y busquemos la reconciliación bíblica
D. Permitamos que Dios convierta la prueba en testimonio
- Job atravesó una aflicción que no pudo explicar, y Dios finalmente restauró su vida (Job 42:10-12)
- El enemigo quiere que interpretes la espera como abandono, pero la presencia de Dios sigue contigo
V. Conclusión
José fue vendido, pero Dios lo levantó para preservar vidas. Ester enfrentó un decreto de muerte, pero Dios usó su valor para salvar a los judíos. David fue perseguido, pero Dios lo preparó para pastorear a Israel. Cristo fue entregado a la cruz, pero Dios convirtió su muerte en salvación y su resurrección en victoria.
- Si enfrentas una injusticia, entrega tu causa al Dios que juzga con justicia
- Si atraviesas un desierto, permanece fiel mientras Dios forma tu carácter
- Si luchas contra una tentación o un ataque espiritual, busca al Señor y permanece firme en la fe
- Si alguien te ha herido, permite que Dios sane tu corazón y vence el mal haciendo el bien
- Si todavía no has recibido a Cristo, ven al Salvador que venció el pecado, la muerte y al enemigo
El enemigo puede atacar, pero no puede escribir el final.